Sustentabilidad 13/09

Respuesta Al Cambio Climático

Para reforzar nuestra contribución a los objetivos definidos por el Acuerdo Climático de París de 2015 para limitar el calentamiento global medio a 1,5 °C, Louis Vuitton se compromete a reducir nuestra huella de carbono directa en un 55% para 2030. Esto se refiere tanto al consumo de energía de nuestras propias instalaciones como a los generados por nuestra cadena de suministro y a la totalidad de nuestras actividades indirectas, como los servicios, el transporte, los viajes de los empleados y los residuos. La iniciativa Science Based Targets (SBTi) ha revisado y aprobado una trayectoria para reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero.

Nuestros Compromisos

100% de energía renovable en nuestros sitios de producción y logística para 2025

100% de iluminación LED en nuestras tiendas para 2025

Seguimiento de nuestro impacto ecológico:

es el año en que nuestra Maison fue pionera de la medición de nuestro impacto ecológico anual mediante el uso de un método estandarizado (Bilan Carbone®) para responder por las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por nuestras actividades alrededor del mundo. Como resultado, la reducción de nuestro impacto ecológico se ha convertido en uno de los pilares de nuestra estrategia para mejorar nuestro desempeño medioambiental.

Asumimos la responsabilidad de toda nuestra huella de carbono, definida como: mundial, todas las actividades, ámbitos 1-2-3. Basándonos en nuestros resultados, hemos identificado que las principales contribuciones de gases de efecto invernadero provienen de tres fuentes: materias primas, energía y transporte. Hemos optado por centrar nuestros esfuerzos en la reducción de las emisiones causadas por nuestros edificios y equipos y por el transporte, dado que representan casi la mitad de nuestras emisiones totales. Abordamos las emisiones generadas por las materias primas a través de nuestras acciones de abastecimiento responsable (ver más arriba).

Mejoramiento de la eficiencia energética

Fondo de Carbono LVMH

diferentes proyectos se han financiado desde el lanzamiento del Fondo de Carbono de LVMH en 2016, basado en la idea de que poner un valor monetario a nuestras emisiones de gases de efecto invernadero incentivará a todos a asumir más responsabilidad en la reducción de las emisiones de gases. Estas acciones ya nos han permitido reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del consumo de energía en un -38% entre 2013 y 2020 (sobre una base comparable), superando el objetivo de LVMH del -25% para 2020.

Tiendas

de nuestras tiendas en todo el mundo están totalmente equipadas con iluminación LED, lo que incluye los escaparates y las fachadas de las tiendas. La iluminación es uno de los elementos de las tiendas que más energía consume, pero también es uno de los más ajustables: al cambiar a la iluminación LED para cada una de nuestras tiendas nuevas y renovadas, hemos podido disminuir nuestro consumo total de energía debido a la iluminación en un -30% desde 2013.

Almacenes y talleres

de energía han ahorrado nuestros centros de producción entre 2013 y 2020, a pesar de un notable aumento de la producción en ese mismo periodo. Esto se explica por la integración de un enfoque medioambiental tanto en la fase de construcción de los talleres como en su funcionamiento cotidiano.

TI Ecológica

marca el año de lanzamiento de Green IT, nuestro programa proactivo para comprender, medir y reducir nuestras emisiones asociadas a las tecnologías digitales, como los residuos de hardware y el consumo de energía de los centros de datos o de los ordenadores. Louis Vuitton, como pionero digital de la industria del lujo, está dando prioridad a estos esfuerzos para los próximos años.

Energías renovables

de la energía que consumieron los talleres y almacenes de Louis Vuitton en 2020 procedía de fuentes renovables. Se han puesto en marcha múltiples proyectos de energías renovables desplegando diversas tecnologías en función del emplazamiento: refrigeración y calefacción por aire geotérmico, techos fotovoltaicos o incluso climatización natural. Estas instalaciones permiten que nuestros edificios suministren entre el 30% y el 100% de las necesidades anuales de electricidad para calefacción y aire acondicionado, como es el caso de nuestras tiendas de Florencia y París Vendôme.

Arquitectura ecológica

Desde 2007, nuestro enfoque de un concepto de arquitectura sostenible ha sido de mejora continua, apuntando a las certificaciones medioambientales más exigentes del mundo desde 2007 como HQETM (High-Quality Environmental), LEED® (Leadership in Energy and Environmental Design) y BREEAM® (Building Research Establishment Environmental Assessment Method).

Además de nuestros proyectos de arquitectura sostenible, todas las sedes de Louis Vuitton están sometidas a un proceso de certificación ISO 14001, una norma que garantiza el sistema de gestión medioambiental de nuestras actividades con un impulso continuo de mejora. A partir de 2020, el 78% de nuestros centros han obtenido la certificación ISO 14001.

En el taller de Beaulieu (Francia), se optimizaron las fuentes de luz natural en todo el edificio, con lo que se obtuvo una certificación “Muy bien” de BREEAM® en 2019.
El taller de Marsaz (Francia) se beneficia del aislamiento natural de un techo ecológico y bombas de calor, por lo que obtuvo la etiqueta HQETM en 2011.
El almacén EOLE (Francia) emplea un sistema en el que las aguas residuales se depuran biológicamente mediante cuencas filtrantes de plantas acuáticas depuradoras, mientras que el agua de lluvia se recoge para el riego de jardines.
Energía renovable en el taller de San Dimas (Estados Unidos, LEED® “Oro” 2020), equipado con paneles solares.
La estructura del taller en Saint-Pourçain, Francia, se construyó con roble, seleccionado por su bajo impacto ambiental, con lo que obtuvo la certificación BREEAM® en 2020.

Reducción del transporte dependiente del carbono

es el año en que Louis Vuitton se convirtió en la primera casa de lujo en contar con una cadena de suministro con certificación ISO 14001. Esta certificación nos permite establecer objetivos de mejoramiento medioambiental continuo con nuestros socios, lo que implica el monitoreo de las necesidades de las tiendas, la optimización de rutas y un análisis de vehículos de consumo eficiente de energía y combustibles alternativos.

Colaboración con nuestros transportistas:

Determinamos y compartimos compromisos y objetivos concretos con todos nuestros socios transportistas desde el principio, cuando convocamos las licitaciones. Hemos desarrollado un método interno único e innovador que sitúa el respeto al medio ambiente como uno de los criterios de preselección a la hora de determinar las listas de preseleccionados de los posibles socios. Estas convocatorias se lanzaron en Francia en 2016, en Asia en 2018 y 2020, y en Estados Unidos en 2019.

Incremento de la eficiencia energética en el transporte produciendo y transportando solo lo que se necesita:

Mantener bajos niveles de existencias, que se ajustan en tiempo real, nos permite incrementar la agilidad de nuestros procesos y minimizar nuestro impacto ambiental. Asimismo, permite que nuestros talleres produzcan de la manera más óptima posible y limiten la oferta excesiva, controlando la obsolescencia de los productos.

Incremento de la eficiencia energética en el transporte mediante el cambio a energías alternativas:

de la energía utilizada para el transporte terrestre local debe proceder de fuentes no fósiles para 2030. Ya animamos a nuestros socios a utilizar vehículos eléctricos o de gas natural para las entregas entre nuestros talleres y almacenes centrales o a nuestras tiendas, lo que ya ocurre en nuestras tiendas de Los Ángeles, Londres, Tokio, Hong Kong, Milán y media docena de otras ciudades del mundo.

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